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Julio 25, 2008

C.P.C. Salvador Garrido
Gerente Senior
Miembro Comité Técnico Fiscal
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Deducción de los pagos por concepto de arrendamiento de automóviles en el Impuesto sobre la Renta (ISR)

Las disposiciones contenidas en la Ley del ISR para la deducción de los pagos por el uso o goce temporal de automóviles (arrendamiento no relacionado con viáticos), han sufrido diversas e importantes modificaciones y han estado supeditadas e íntimamente relacionadas con las reglas que existen para la deducción de inversiones de automóviles.

En el ejercicio 1990 la Ley del ISR no establecía límites, para la deducción de inversiones en automóviles y consecuentemente tampoco existían límites para la deducción de los pagos por concepto de arrendamiento de los mismos (en la medida en la que fueran estrictamente indispensables para el desarrollo de la actividad y se cumplieran otros requisitos de forma que a la fecha siguen vigentes).

Para el año 1992 y hasta el año 2001, este razonamiento y esquema de proporcionalidad se mantuvo, ya que expresamente la Ley establecía que la deducción de las rentas debía efectuarse en la proporción del monto original de la inversión deducible para el caso de inversiones en automóviles. En adición a ese requisito, se hacía mención expresa a que este tipo de erogaciones también debían cumplir con los requisitos que el artículo 46, fracción II establecía y que para el año 2001 señalaba que las inversiones en automóviles sólo eran deducibles hasta por un monto de $150,000.00, siempre que fueran automóviles utilitarios. Asimismo se indicaba que no eran deducibles las inversiones en automóviles comprendidos dentro de las categorías "B", "C" y "D" a que se refería el artículo 5o. de la Ley del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos (autos con valor superior a $522,000).

De lo anterior se desprenden dos aspectos:

  1. Que se establecía un monto máximo deducible en el caso de inversiones en automóviles, sin embargo, la deducción era posible aun y cuando el monto original de la inversión fuera mayor (con la salvedad en torno a las categorías B, C y D de la Ley del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos). En el caso de arrendamiento, este mismo razonamiento era aplicable, es decir, la deducción de las rentas debía ser proporcional al monto deducible para inversiones, aún y cuando el monto original de la inversión fuera mayor.
  2. Que se cumplieran los requisitos en el sentido de que los automóviles fueran utilitarios. Desde nuestro punto de vista la interrelación entre los pagos por concepto de arrendamiento de autos y lo previsto por el artículo 46, se centra primordialmente en el concepto de automóvil utilitario, que era un requisito esencial para estar en posibilidad de deducir una inversión en automóvil. Así pues, si la renta no estaba vinculada con automóviles utilitarios las mismas no podían deducirse aún y cuando guardaran proporción con el monto deducible.

Para el ejercicio 2002 entró en vigor la actual Ley del ISR, en la cual se incorporaron cambios sustanciales en torno a la deducción de automóviles tanto por inversiones como por arrendamiento, y que hasta el ejercicio 2008 aún siguen vigentes en su esencia.

En efecto, el artículo 32, fracción XIII de la Ley del ISR (que es el equivalente al artículo 25, fracción XIV que hasta el ejercicio 2001 reguló la deducción de los pagos por concepto de arrendamiento de automóviles) establece que:

“Tratándose de automóviles, sólo serán deducibles los pagos efectuados por el uso o goce temporal de automóviles hasta por un monto que no exceda de $165.00 diarios por automóvil, siempre que además de cumplir con los requisitos que para la deducción de automóviles establece la fracción II del artículo 42 de esta Ley, los mismos sean estrictamente indispensables para la actividad del contribuyente. Lo dispuesto en este párrafo no será aplicable tratándose de arrendadoras, siempre que los destinen exclusivamente al arrendamiento durante todo el periodo en el que le sea otorgado su uso o goce temporal.

De lo anterior se desprende que:

  1. Los pagos por el uso o goce temporal de automóviles, sólo serán deducibles hasta por un monto que no exceda de $165.00 diarios por automóvil.

  2. El requisito de proporcionalidad que la Ley del ISR establecía en forma expresa hasta el ejercicio 2001, para la deducción de los pagos por arrendamiento de automóviles, con respecto al monto deducible por concepto de inversiones, ya no se encuentra explícitamente señalado en la redacción, debido a que el mismo se sustituye por el monto máximo diario a deducir de $165.00. Esto es congruente porque al establecerse un monto máximo deducible, ya no es necesario observar el requisito de proporcionalidad y por ende no tiene razón para subsistir.

  3. Para que proceda la deducción de estos pagos deben cumplirse los requisitos que para la deducción de automóviles establece la fracción II, del artículo 42 de la Ley vigente para el año 2008, el cual establece que:
 

“…Las inversiones en automóviles sólo serán deducibles hasta por un monto de $175,000.

Lo dispuesto en esta fracción no será aplicable tratándose de contribuyentes cuya actividad consista en el otorgamiento del uso o goce temporal de automóviles, siempre y cuando los destinen exclusivamente a dicha actividad…”

Al igual que sucedía hasta el ejercicio 2001, se puede observar que la referencia al monto máximo deducible no limita la deducción que el propio artículo 32, en su fracción XIII, establece. Es decir, los pagos por concepto de arrendamiento de automóviles pueden ser deducibles hasta por $165.00 diarios, aún y cuando el monto original de la inversión del automóvil sea mayor que el monto máximo deducible que la propia Ley establece. Lo anterior parte del hecho de que este requisito es aplicable para la deducción de inversiones en automóviles y no así para el caso de arrendamiento de automóviles.

Cabe destacar que este artículo señala un monto máximo deducible para inversiones en automóviles y no así una limitante en torno a que el valor del automóvil no deba rebasar de ese valor para poder ser deducible. En otras palabras la deducción de la inversión en automóviles se limita hasta el monto que se marca en el citado artículo, más no restringe el monto original de la inversión del bien, el cual puede ser mayor con la peculiaridad de que sólo pueda deducirse hasta un monto de $175,000.00.

En ese orden de ideas, si para la deducción de inversiones en automóviles es posible deducir un monto de hasta $175,000.00 sin importar que el monto original de la inversión sea mayor, luego entonces, para el caso de arrendamiento también debe observarse esta misma situación, toda vez que la propia Ley no indica expresamente que los pagos por concepto de arrendamiento de automóviles deben corresponder a bienes que no excedan de $175,000.00.

Otro punto muy importante que debemos destacar, es que la correlación que existía entre el artículo 25 y 46 de la Ley del ISR vigente hasta el ejercicio 2001, tal y como lo señalamos con anterioridad, básicamente estaba centrada en el concepto de automóvil utilitario, el cual ya no es aplicable por virtud de que la Ley ya excluyó ese concepto. Así las cosas, la correlación y referencia al artículo 42 de la Ley vigente ya no sería aplicable por la inexistencia del referido concepto.

Tomando en cuenta lo anterior, los pagos por el uso o goce temporal de automóviles, son deducibles hasta por un monto que no exceda de $165.00 diarios por automóvil. aún y cuando el monto original de la inversión del automóvil sea mayor que el monto máximo deducible que la propia Ley establece.

Ahora bien, debemos señalar que mediante el Decreto por el que se exime del pago de contribuciones federales, se condonan recargos de créditos fiscales y se otorgan estímulos fiscales y facilidades administrativas, a los contribuyentes que se indican publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 23 de abril del 2003, el cual, a la fecha está en vigor, se otorgan algunos estímulos fiscales y facilidades administrativas a algunos contribuyentes.

Al respecto, el artículo cuarto del Decreto, establece que:

“…los contribuyentes que tributen en los términos del Título II o del Título IV, Capítulo II, de la Ley del ISR, que realicen pagos por el uso o goce temporal de automóviles, en lugar de efectuar la deducción de dichos pagos hasta por la cantidad señalada en el tercer párrafo de la fracción XIII del artículo 32 de la citada Ley, podrán deducir hasta $250.00 (doscientos cincuenta pesos 00/100 M.N.) diarios por vehículo, siempre que cumplan con los requisitos que para la deducibilidad de dichas erogaciones establecen las disposiciones fiscales.

Así las cosas, se tiene que de aplicarse el Decreto, la deducción sería de $250 pesos diarios, en lugar de los $165 pesos diarios que establece la propia Ley; sin importar el monto de la inversión.

No obstante, es importante tener en consideración que el monto deducible señalado en el Decreto, considera que la deducción por inversiones en automóviles para el ejercicio 2003 y hasta el año 2006 fue de $300,000 conforme a lo previsto por la Ley del ISR vigente en esos ejercicios, monto que fue disminuido para el ejercicio 2007 a $175,000, razón por la cual puede derivarse otra interpretación en el sentido de que lo previsto en el Decreto no es aplicable y por ello es muy importante que se analice este punto en cada caso particular y que las autoridades fiscales den a conocer su posición al respecto.

 

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