Estímulo fiscal a la enajenación de jugos, néctares y otras bebidas

Publicado en el DOF el 19 de julio de 2006

Este 19 de julio se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto que establece un estímulo fiscal a la importación o enajenación de jugos, néctares y otras bebidas.

El estímulo fiscal consiste en una cantidad equivalente al 100% del impuesto al valor agregado que deba pagarse por la importación o enajenación de jugos, néctares, concentrados de frutas o de verduras y de productos para beber en los que la leche sea un componente que se combina con vegetales, cultivos lácticos o lactobacilos, edulcorante u otros ingredientes, tales como el yogurt para beber, el producto lácteo fermentado o los licuados, así como de agua no gaseosa ni compuesta cuya presentación sea en envases menores a 10 litros, siempre y cuando no se traslade al adquirente cantidad alguna por concepto de impuesto al valor agregado.

Se aclara que este estímulo fiscal no será acumulable para efectos del Impuesto sobre la Renta y que la aplicación de este Decreto no dará lugar a devolución o compensación alguna.

Este Decreto se publica después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que resulta inequitativo el tratamiento diferenciado que establece el artículo 2o.-A, fracción I, inciso b), numeral 1 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, al gravar, por una parte, a la tasa del 0% la enajenación de alimentos en estado sólido o semisólido y, por la otra, a la tasa del 15% la enajenación de bebidas distintas de la leche, como lo son los jugos, néctares o concentrados de frutas o de verduras, así como el yoghurt para beber y otros productos que tienen naturaleza de alimentos, al considerar que el estado físico de los mismos no constituye un elemento relevante para otorgar un trato fiscal diferente.

Asimismo, la Suprema Corte resolvió que resulta inequitativo el tratamiento diferenciado que prevé el artículo 2o.-A, fracción I, inciso c), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, al gravar con la tasa del 0% la enajenación de agua no gaseosa ni compuesta cuando su presentación sea en envases mayores de diez litros, mientras que la propia ley grava con la tasa general del 15% la enajenación de dicho líquido cuando su presentación sea en envases menores a ese volumen, al estimar que no se advirtieron elementos que pudieran tomarse en cuenta para justificar ese tratamiento diferenciado.

Con este Decreto se pretende homologar el tratamiento fiscal aplicable a la enajenación de dichos bienes y evitar distorsiones en el mercado, derivadas de que sólo aquellos contribuyentes que obtuvieron resoluciones favorables apliquen la tasa del 0%.